La Vía del Sureste
Una peregrinación desde Tíscar a
Santiago de Compostela
Artículo 3
Todo este
resumen informativo que se acaba de exponer en los artículos anteriores, fue
fruto de una amplia labor llevada a cabo durante dos años, que comprendió las
áreas de documentación, exploración en campo, determinación de etapas, diseños
en croquis, designación de lugares para pernoctar, avituallamiento y demás
elementos de intendencia. Con todo ello logramos elaborar una “Guía manual del
peregrino” en la que se especificaban todos los datos prácticos conseguidos y
algunos consejos sumamente importantes para realizar la empresa.
Paralelamente
se llevó a cabo un intenso trabajo de propaganda e información pública, con el
fín de dar a conocer la obra a realizar y llamar la atención de posibles
participantes. Fuimos invitados a televisión, donde expusimos detalladamente la
idea. De la prensa escrita también recibimos una importante colaboración,
siendo muchos los comunicados y reportajes que fueron publicados.
Bajo estas
líneas se reproduce parte de un artículo publicado en Diario JAEN el 23 de
agosto de 1998, del que se han omitido el contenido de algunos aspectos del
proyecto, para no ser repetitivo, ya que han sido tratados a lo largo de este
relato.
“…No se entiende muy bien a quienes
desde el Sur quieren peregrinar a Santiago de Compostela y se van a
Roncesvalles, Jaca o Logroño (dirección opuesta) para emprender la marcha. Puede
justificarse este hecho si lo que se busca es hacer turismo, en cuyo caso no
hay por menos que alabar el gusto, porque el Camino de Santiago es un rosario
de monumentos, plenos de reliquias, que la tradición peregrina nos ha legado.
En cambio, si nos mueve una motivación religiosa, como siempre ha sido la causa
de este milenario transitar, entiendo que solo hay que seguir la línea más
recta posible desde nuestra residencia y hacer el itinerario por los caminos
que más interesen. Es una buena oportunidad para redescubrir viejos lugares
(como es el caso) que nos salen al paso con enormes atractivos culturales,
históricos, monumentales, gastronómicos, paisajísticos, ecológicos y de
Naturaleza. Es volver a usar viejos caminos, veredas y sendas casi olvidadas de
la antigua Mesta. Una empresa enormemente atractiva, cautivadora, para la que
se requiere cierto coraje.
La idea se deja entrever. Antes quisiera decirte que la aventura es una
delicada rosa con espinas que florece en el corazón de algunas personas; un acto audaz, comprometido contigo mismo,
Son 1.200 kilómetros de fe.
¿Qué joven no tiene en el fondo de su
corazón, al menos, un pequeño tinte aventurero? ¿A qué edad se deja de ser
joven? Quizá la juventud no la marque necesariamente la edad fisiológica. Quizá
se asocie juventud con “empuje” o con ganas de hacer cosas, o se identifique
con la madurez y plenitud de facultades que capacita para llevar adelante los
más atrevidos proyectos.
A ti, lector o lectora, jiennense o
de donde seas, si te pica un poco el gusanillo de la aventura, si tienes ganas
de vivir emociones, de probar tus aptitudes de supervivencia, si quieres introducir en tu vida una faceta nueva; si
quieres tener una inolvidable experiencia, distinta y viajera, en contacto con
el medio natural. Si quieres cruzar España de sureste a noroeste sin más
equipaje que una mochila en la espalda, una sonrisa en la cara y el corazón
lleno de amor, te propongo que sigas leyendo.



No hay comentarios:
Publicar un comentario